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Condenan a un turoperador por falta de hamacas en el hotel
La historia tiene miga: un turista alemán compra un paquete vacacional con su familia y se va al hotel en Grecia. Los hechos ocurrieron en 2024. El primer día baja a la piscina, pero no hay tumbonas disponibles. Sea porque había otros clientes o porque había toallas, indicador de que están ocupadas. El segundo día baja a las seis de la mañana y tampoco. Y así sucesivamente hasta que acaban sus vacaciones. Ni un día pudo tumbarse al sol en la piscina del hotel. Nunca estuvo esperando más de veinte minutos, también es verdad.
Al volver a casa, la familia decidió demandar al turoperador porque su hotel no tenía el suficiente número de hamacas como para disfrutar de ellas, lo cual parecería ser el motivo central de su viaje.
Un tribunal de Hanover le dio la razón. La familia, dice el juez, tenía derecho a una tumbona, de modo que hay que indemnizarlo. Habían pagado 7.186 euros por el paquete turístico a la isla de Kos.
El turoperador inicialmente le indemnizó con 350 euros, pero después el juez determinó que tenía derecho a 986 euros. Afirma el magistrado que el mayorista debió de exigir al hotel que todos los clientes puedan acceder a las tumbonas implementando un sistema de reservas que no se base en dejar la toalla en la hamaca.
El Imserso mira al extranjero en plena decadencia de los viajes
El Imserso quiere cruzar fronteras con sus dos programas (turismo y termalismo) sin antes resolver el deterioro que vienen sufriendo los viajes para mayores por la congelación del presupuesto en plena ola inflacionista.
Pese a la decadencia del programa de turismo para mayores, el más relevante de los dos con cuatro veces más de plazas (886.269 por las 197.000 del de termalismo), la directora general del organismo estatal, María Teresa Sancho, reveló que preparan una experiencia piloto para su internacionalización (Imserso: proyecto piloto para abrir los viajes a extranjeros).
Su pretensión es que los pensionistas nacionales tengan la posibilidad de viajar fuera de nuestras fronteras a precios reducidos y, además, también que los mayores de otros países del viejo continente puedan disfrutar de viajes subvencionados a España en temporada baja.
Su planteamiento ha despertado el rechazo frontal del sector turístico, desesperado por la no actualización de la dotación presupuestaria y, por ende, del dinero que perciben las empresas participantes.
Los empresarios alertan al respecto que la internacionalización de los viajes asestaría un golpe mayúsculo a la rentabilidad de sus negocios, provocando el trasvase de clientes a los viajes subvencionados y obligando a ajustar todavía más los márgenes en los programas privados.
Pero la cosa no queda aquí. El Imserso también aspira a dar el salto internacional con el programa de termalismo. Su directora general avanzó que se está estudiando la posibilidad de ampliar los viajes a Francia y Portugal, apostando por el intercambio de clientes con los mencionados países vecinos. “Hay esperanza para el próximo año”, aseguró (El Imserso abre la puerta a ampliar los viajes a Francia y Portugal).
Emirates bate récords de beneficios pese a la guerra
Emirates, la aerolínea de Dubái, ha anunciado sus resultados para el año fiscal que acabó el 31 de marzo, con unos beneficios récord de 5.400 millones de dólares, un 3 por ciento más. Hay que tener en cuenta que para Emirates se trata de un ejercicio de once meses porque marzo, por la guerra del Golfo Pérsico, se puede considerar una ruina (Emirates recupera casi toda su red).
La facturación de la aerolínea aumentó un 2 por ciento. El conjunto del grupo, que incluye también a dnata, un proveedor de handling aeroportuario, incrementó su volumen de negocio un 3 por ciento. No obstante, lo más significativo es que nunca ninguna otra compañía ha conseguido estos resultados absolutos.
El máximo ejecutivo de Emirates, Sheik Ahmed bin Saeed, explicó que “durante los once primeros meses del ejercicio fiscal, la imagen en el grupo fue muy positiva. Teníamos una demanda muy fuerte y los servicios estaban generando una facturación elevada”. Añadió lo obvio: “El 28 de febrero, la actividad militar en las inmediaciones de Dubái alteró todo el mapa del tráfico aéreo en la región. Tenemos suerte de tener la base en Dubái, porque eso permitió al gobierno asegurarnos corredores para los vuelos comerciales”. Obviamente, lo que dijo no es verdad porque la mala suerte de estar en Dubái, tan cerca del núcleo del conflicto, es evidente (Los aviones de Emirates y Qatar, paralizados por medio mundo).
El jeque destacó que ya se habían restablecido la mayor parte de los vuelos, pero que aún está operando al 66 por ciento de lo que era normal antes de la guerra.
Spirit deja una factura millonaria a los ‘lessors’
Siempre hay alguien que paga los platos rotos de la quiebra de una aerolínea. Hoy la tristeza se sufre en Dublín, donde tienen la base la mayor parte de los ‘lessors’, compañías que se dedican a comprar aviones y alquilarlos a terceros (Spirit deja de volar).
Casi todos los ‘lessors’ son propiedad de bancos porque prácticamente lo que hacen es jugar a las finanzas: compran aeronaves e ingresan el dinero de los alquileres. Aercap, la mayor empresa del mundo, o SMBC Aviation Capital, han quedado atrapadas porque Spirit ya no les venía pagando debido a que estaba amparada en el famoso capítulo 11 de la legislación mercantil americana.
Aercap, no obstante, podía haber sufrido aún más porque en los últimos meses, cuando Spirit estaba intentando salvarse de la quiebra, devolvió 27 aviones, muchos de los cuales ya están volando, algunos de ellos incluso sin haber sido repintados más que para quitar el nombre de la compañía. Pero otros 10 aviones seguían alquilados y, además, tenía un acuerdo para alquilarle 30 más de la familia A320, cuyas entregas iban a tener lugar desde 2027 a 2029. No hay miedo en este sentido porque el mercado está desesperado por aviones.
La deuda, inicialmente, será de 572 millones de dólares, pero muy difícil de recuperar. Además, no estaba reasegurada.
SMBC tenía alquilados ocho aviones. Avolon, por su parte, sólo dos.

























