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American vuelve a Venezuela siete años después
American Airlines anunció inesperadamente este viernes que reanudará sus conexiones aéreas con Venezuela, tras un impasse de siete años (Iberia pone fecha a su regreso a Venezuela).
La aerolínea había iniciado sus operaciones en 1987, reemplazando de manera no formal a las también estadounidenses Pan Am y, un poco antes, Braniff. American llegó a disponer de una red nutrida de conexiones, sobre todo con Nueva York y Miami.
La compañía no ofreció ningún dato adicional ni sobre fechas, ni sobre frecuencias ni, tampoco, sobre rutas. Se limita a decir que está en conversaciones con el Gobierno de Caracas para obtener las autorizaciones necesarias para volar.
La noticia coincide en el tiempo con el retorno a Maiquetía de las aerolíneas europeas, aunque sus abandonos son muy distantes. Sin embargo, en los dos casos —uno en 2019 y el otro en el pasado mes de noviembre— las compañías seguían instrucciones de las autoridades estadounidenses.
Tampoco esta coincidencia es totalmente casual: el Gobierno estadounidense levantó ayer la instrucción para que la aviación evite el espacio aéreo venezolano, tras el descabezamiento del régimen.
Southwest: enfado del cliente, alegría del inversor
La mayor low cost del mundo es, por poco, Southwest, de Estados Unidos. A diferencia de su seguidora en el ranking, Ryanair, Southwest esta aerolínea era muy popular entre sus clientes. Permitía llevar mucho equipaje de mano y cada uno se sentaba donde quería, lo que le proporcionaba muchos admiradores (Despidos, cierres de rutas y pérdidas en Southwest).
Pero hace dos años empezó tal caída de su negocio y de su valor que los accionistas —sobre todo el fondo Elliott, el más importante— se sublevaron, amenazando la continuidad de la dirección (Southwest crea una nueva tarifa low cost para atraer clientes).
De forma que la compañía reorientó el modelo, acercándose marcadamente a lo que es Ryanair. Ahora, quien quiera un determinado asiento ha de pagarlo y hay más restricciones con las maletas. Y esto va a más.
Durante casi un año, los medios no cesaron de publicar noticias sobre el descontento de los viajeros. Tal era el malestar que no habría resultado descabellado esperar una crisis más profunda en las cuentas de la aerolínea.
Sin embargo, esta semana sus acciones aumentaron un 17 por ciento al conocerse los primeros resultados económicos de la nueva línea de gestión. Los ingresos operativos del pasado cuatrimestre aumentaron un 33 por ciento respecto del mismo periodo del año anterior y el beneficio por acción se multiplicó por cuatro, confirmando, de algún modo, que la alegría de los viajeros no es similar a la del inversor, porque los aplausos de los primeros no parecen equivaler a ingresos o a precios más elevados.
Jet2 apunta al alquiler ilegal como motor de la turismofobia en España
Steve Heapy, CEO de Jet2 y Jet2 Holidays, advierte del impacto que podrían tener los actos de turismofobia en España en el mercado emisor británico. “Seguimos viendo un número preocupante de protestas que generan una importante cobertura mediática en el Reino Unido”, apunta en declaraciones a Preferente (Jet2 propone cárcel para los dueños de Airbnb ilegal).
En este sentido, alerta que “el riesgo es que los turistas británicos, al ver esto, elijan otros destinos donde se sientan bienvenidos”. Según expone, “el turismo ilegal —en referencia al alquiler vacacional— es el motor de estas protestas y el Gobierno debe reprimirlo. Hemos visto algunos avances positivos, pero urge hacer más” (Jet2: “Mallorca debe llamar a la puerta de los Airbnb y ver si tienen todo en regla”).
Profundizando en los efectos negativos del modelo Airbnb, que da cobijo a multitud de alojamientos ilegales, Heapy afirma que, aunque “algunos avances son esperanzadores”, en España “queda mucho por hacer para frenar el turismo sin licencia”.
“Me solidarizo plenamente con quienes están descontentos con la forma en que el turismo sin licencia ha impulsado enormes aumentos en los precios de la vivienda en ciertos destinos, y comparto su deseo de que el Gobierno actúe con rapidez y autoridad”, remarca.
En esta línea, incide en que “los proveedores sin licencia deberían estar sujetos a las mismas normas y regulaciones que nosotros, es decir, deben poseer una licencia turística, someterse a controles sanitarios y de seguridad completos, y pagar los impuestos que benefician a las poblaciones locales”.

























